La magia de experimentar

cuandohelgaeraniñaCuando somos niños, somos seres muy permeables, como mini bob esponjas absorbiendo todo a nuestro alrededor. Llegamos al mundo con una gran habilidad de explorar y aprender. Es por eso que a los niños les gusta probar cosas que realmente nosotros como adultos no se nos ocurrirían. Para ellos no hay límites, la tierra se puede comer, se puede pintar en las paredes, en la ropa, comer en el piso o bailar desnudos. Son experimentadores natos por excelencia.

Pero cuando crecemos nos olvidamos un poco de esto, nos volvemos seres bastantes más miedosos y entonces experimentar es algo que nos saca de nuestras zonas de confort, algo que hay que medir los pro, los contra, hay que tener todo bajo control. Empezamos a tener gustos y nos volcamos a hacer lo mismo una y otra vez. Empezamos a escuchar la misma música, vamos a los mismos lugares, comemos las mismas cosas, hacemos las mismas actividades y estamos con la misma gente. Ojo no está mal si todo lo que haces te encanta. Pero a la larga la vida se vuelve algo monótona, aburrida. Lo mismo pasa con nuestras carreras, nuestros trabajos. Nos acostumbramos tanto, que el hábito se vuelve casi automático.

La manera de mantenernos vivos es EXPERIMENTANDO. Experimentar no tiene por que significar hacer cosas super locas o diferentes. Animarse a experimentar puede ser algo tan chico como probar una nueva receta o ir a un nuevo lugar a comer, inscribirte en un curso de algo que te encante o probar una nueva clase en el gimnasio. Convertirnos en exploradores de nuestras pasiones, buscar cosas que nos gusten y probar.

Cuando sentimos que hay algo que nos interesa, un hobbie, una actividad, podemos intentar escuchar ese interes y buscar la manera de hacer cosas que nos acerquen más a eso. Buscar espacios en el día para experimentar más en esa área.

Experimentar es la manera que tenemos de conocer, de vivenciar nuevas cosas. Es como re conectar con cosas distintas, que nos genera VIDA y nos brinda EXPERIENCIAS. A nivel laboral, mucha gente a veces piensa: “si tuviera tiempo libre o me dieran otra oportunidad sería escritor/a, viajaría por el mundo, sería profesora, político, artista, deportista”. La realidad es que somos capaces de hacer lo que queramos, pero para realmente saber que queremos hacer con nuestra vida necesitamos experimentar. Hacer, hacer y seguir haciendo. Porque tomando acción es cuando nos sentimos vivos. Convertimos ese deseo en realidad y una vez que tenemos la vivencia, podemos elegir y automáticamente aumentamos nuestra zona de confort.

La magia de la experimentación está sub-valorada y la única manera de saber si algo realmente nos gusta es haciendolo. ¿Queres ser escritor? Experimenta como te sentís escribiendo, escribí lo que te venga, anotate en un curso. ¿Queres ser artista? Compra pinturas, proba diferentes técnicas, hacé un curso online. ¿Queres ser político? Acercate a alguna agrupación, lee libros, escribí propuestas. El tema no es enfocarnos en la cantidad de cosas que hay que hacer, la idea es empezar a hacer cosas poco a poco.

Nadie nació sabiendo, ni Dalhí, ni Steve Jobs, ni Mandela ni cualquiera de tus ídolos, la gente que se anima a vivir, a experimentar siempre CRECE. Todos tenemos que recorrer un camino, y hacer cosas. No hay gente tocada por la varita mágica y gente que no. Nosotros somos nuestras propias varitas mágicas.

Les deseo un lindo fin de semana, ¡lleno de experiencias increíbles! besos, Caro

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