Category Archives: DAILY LIFE

Nos mudamos a www.ninaordeix.com :)

visitmynewsiteThe Nina Project nació hace cuatro años como un espacio para expresar mis ideas, mis dibujos, dejar salir lo que quería compartir con el mundo. A lo largo de este tiempo muchas cosas han cambiado en mi vida y yo misma he ido transformandome como persona. Eso ha hecho que los contenidos de este blog hayan ido evolucionando conmigo.

Como todo es cíclico, sentí que era momento de unir mi trabajo de ilustración, mi blog y todo lo que estaba haciendo en un solo lugar. Así que para la víspera de mi cumpleaños número 33 me “regalé” de cumple un nuevo sitio www.ninaordeix.com. A partir de ahora todos los nuevos posts serán publicados en la sección the BLOG en esta nueva página. En este mismo espacio podrán encontrar también los artículos o posts de años anteriores, todo lo que publique en ninaproject.com ahora estará en ninaordeix.com

Los invito a conocer este nuevo espacio con un montón de novedades: una página con mi portfolio en línea, una tienda en línea donde pueden conseguir productos con mis ilustraciones en Etsy o Society6 e información detallada de las Helga Cards mis tarjetas personalizadas para eventos especiales. :)

Un pequeño paso para la humanidad, un gran paso para mi. Espero lo disfruten tanto como yo disfrute crearlo. Les quiero agradecer de corazón por seguirme en este camino, pasar y leer lo que comparto y espero que quieran seguir acompañandome en esta nueva etapa.

Los espero en www.ninaproject.com  para seguir compartiendo mis aventuras.

Que tengan una linda semana!!

Nina.

p.d. Si quieren seguir recibiendo los posts en su buzón de correo, no olviden de registrar su email en el nuevo sitio.

  1. Ingresar a www.ninaordeix.com
  2. Una vez en el sitio, hacer scroll hacia abajo.
  3. En el pie de la página encontrarán un espacio para ingresar su correo (en la foto que adjunte más abajo pueden ver la zona marcada en amarillo)
  4. Escribir su correo y hacer clic en el botón Suscribe.
  5. Les llegará un correo de verificación a su cuenta, dandole aceptar estarán recibiendo los artículos directamente en en su casilla.

suscribe

Que la vida te sonría

quelavidatesonriaTengo una amiga que cuando está bien o está pasando por un momento de equilibrio en su vida, cuando le preguntas como está, ella siempre dice: -“ando bárbara, es que la vida me sonríe“. Y siempre que la escucho, es como si esa frase me trasmitiera esa alegría que está viviendo. Es por eso que elegí esa frase “Que la vida te sonría” para compartirla hoy con ustedes. Ya que cuando uno logra que la vida le sonría, es cuando encuentra ese estado emocional positivo donde el fluir con la vida se hace algo sencillo y natural. Es ese estado de paz, de plenitud que se llega conectando con el sentir y tomando decisiones desde el corazón.

En realidad la vida nos sonríe todos los días, el problema es que hay días que somos nosotros los que no queremos sonreírle de vuelta. Es nuestra mente, nuestros pensamientos negativos, nuestras preocupaciones humanas, las que no nos permiten apreciar lo que tenemos. Porque no importa cual sea la circunstancia que estamos viviendo, no importa cuan difícil o fácil sea el momento que nos esté tocando vivir, lo que importa es que estamos vivos y que tenemos la posibilidad de hacer cosas y de cambiar nuestra realidad paso a paso si no nos gusta.

Hay tantas cosas para sonreír y que son tan simples que las damos por sentadas. La verdad que si paramos un segundo a observar, si invertimos cinco minutos y salimos de la carrera de la rutina, hay muchas cosas por las que estar agradecidos. Ya he escrito en el pasado sobre ejercitar la gratitud y creo que es uno de los caminos para alcanzar este estado emocional del que estamos hablando.

giphy

Que la vida te sonría no es andar con una sonrisa de oreja a oreja las 24 horas del día o sonreír obligado (como Sheldon), no quiero que se malentienda. Que la vida te sonría, es sentirse cómodo y a gusto con la vida de uno. Estar en coherencia con lo que uno piensa, lo que uno siente y las cosas que hace. Estar en sintonía con el sentir del corazón, que eso se traduce a ser quienes realmente somos. A veces creemos conocernos, creemos saber que queremos ciertas cosas en nuestra vida, pero la realidad es que muchas veces hacemos cosas “porque hay que hacerlas”, “porque es lo que dice la sociedad que se hace” o por que “en mi familia es lo que hay que hacer”. Se que no es un ejercicio fácil cortar con los mandatos sociales o familiares, pero reencontrarnos con nosotros mismos y respetar nuestro verdadero ser es la única manera que tenemos para encontrar la verdadera felicidad. Encontrar ese estado de equilibrio es una responsabilidad de cada uno, un trabajo individual, arduo, pero no imposible.

Al igual que mi amiga, les deseo que cada uno pueda lograr que sus propias vidas “les sonrían”. Les deseo que puedan encontrar ese equilibrio y esa paz. Y aunque este mundo nos recuerde que por momentos puede llegar a ser un lugar hóstil y poco tolerante, re afirmar con nuestras propias existencias que también puede ser un paraíso, sólo depende de cada uno de nosotros.

Linda semana, Caro.

p.d. Copyright “Que la vida te sonría” by Ade y gif animado de aquí.

Porque nos cuesta tanto hacer las cosas que nos hacen bien

porque nos cuesta tanto hacer lo que nos hace bienImaginense, que mañana baja un genio del cielo y les cuenta los secretos para sentirse bien y llevar una vida feliz, les da las claves de la vida, devela todos los misterios y les muestra todas las cosas que deberían cambiar en sus vidas. Antes de partir el genio les dice que con el conocimiento que ahora han adquirido, si siguen las reglas y respetan las leyes podrán alcanzar la felicidad. Ustedes se empapan de toda esa sabiduría, se sienten afortunados por todo ese conocimiento compartido y continúan con su vida, sólo que ahora tienen otro conocimiento de la vida y saben exactamente cuales son los ajustes que deberían de hacer para alcanzar la felicidad.

En este nuevo escenario, las cosas en las que creían y lo que habían aprendido durante su vida se convierten en creencias obsoletas y la tarea sería comenzar a dejar de hacer cosas que hicieron durante años e incorporar las verdades que el genio compartió con ustedes. Imaginense en esa situación, ¿estarían dispuestos a hacer esos cambios, a cambiar el paradigma de sus vidas?

Aunque no tengamos genios dando vueltas, ya tenemos al alcance muchos “secretos para sentirnos bien y llevar una vida feliz”. Pero la costumbre, el miedo al cambio, la incertidumbre de lo nuevo, nos hace una y otra vez seguir los patrones impuestos o aprendidos. Para llevarlo a ejemplos más concretos: todos sabemos que nuestro cuerpo necesita de una dieta equilibrada y natural, porque hay más que pruebas suficientes que SOMOS LO QUE COMEMOS. Pero una y otra vez, consumimos productos artificiales, alimentos procesados. Porque es más fácil, más rápido, más rico.

Lo mismo pasa no sólo con nosotros, sino con el medio donde vivimos. Sabemos que la naturaleza, el medio ambiente está en crisis, cambios climáticos, tormentas, períodos de inundaciones. Todas estas cosas que están pasando con nuestro medio ambiente, son producto de decisiones que seguimos tomando, porque es lo que venimos haciendo hace años. El problema es que no queremos hacer los cambios necesarios, porque implican incomodidad y nadie está dispuesto hacerlo, aunque sabemos que si lo hacemos las consecuencias serán positivas. Y está teoría se aplica a todo, nuestras relaciones, nuestros trabajos, nuestra vida en general.

En el fondo, nos cuesta tanto hacer las cosas que nos hacen bien, porque es más fácil seguir con lo que ya conocemos, ya tenemos. El cambio implica incertidumbre y se necesitan grandes dosis de voluntad de cambio, compromiso y disciplina. Cualquier cambio significa salir de la zona de confort. Y como humanos en busca de satisfacciones inmediatas, hay muchos beneficios inmediatos que no estamos dispuestos a perder.

Pero cambiar, invertir en hacer cosas que nos hacen bien (cualquiera sean, decisiones chicas o pequeñas, cambios de vida trascendentales o pequeños cambios de hábitos), sólo dependen de nosotros. Dependen de nuestras elecciones. No somos “víctimas” de ninguna situación, podemos decidir tomar el control, empoderarnos de nuestra vida cuando queramos. Y así construir día a día, poco a poco la vida que soñamos, sumando una a una las cosas que nos hacen bien.

Les deseo un lindo fin de semana, besos, Caro.

 

Un día a la vez

undiaalavezPara resolver un problema, una de las teorías más usadas es dividir el problema en pequeños pedazos, pequeños problemas, para ir solucionándolos uno a uno y así completar la solución del problema mayor. Si eso les sonó muy nerd, poniendo un ejemplo de la vida podríamos decir que para construir una casa uno no puede construirla de un día para el otro, uno debe de dividir la construcción en varias etapas o “pequeñas construcciones” de las partes para alcanzar el todo.

Básicamente esta regla aplica a casi todo lo que nos propongamos hacer en la vida, desde una carrera, un noviazgo, ser padre o madre, cambiar hábitos, mudarse y aprender cualquier cosa que queramos aprender. Todo es una construcción de pequeñas partes. Como humanos, no somos adultos de un día para el otro, sino que existe un proceso de años, de pequeños pasos que nos van llevando desde nuestro nacimiento a convertirnos en quienes somos hoy día. Pero al ver la casa, el edificio, el adulto y su vida nos olvidamos del proceso de cuenta gotas que existió en cada una de esas creaciones.

Hacé poco me comprometí a participar en un proyecto creativo que se llama #the100dayproject o en español “Un proyecto de 100 días”. El proyecto trata de crear algo todos los días y postearlo en Instagram durante 100 días de corrido. Si escucharon bien 100 días; en este caso del 19 de Abril al 27 de Julio. Más allá de mi gusto por dibujar y que quería probar algo así hace tiempo, lo que me pareció genial de este proyecto es la posibilidad de poder ejercitar el hábito de hacer una pequeña cosa cada día. Imagino que cada dibujo es un ladrillo que se va apilando día a día para al final formar una pared inmensa, un mural.

Pero para que las cosas sucedan, para que esto de “un día a la vez” funcione hay que comprometerse con la causa y tener PACIENCIA. Paciencia para con el proceso, no importa cual sea el objetivo a nivel práctico si recibirse, casarse, separarse, crecer, mudarse, adelgazar, aprender un idioma, comprar una casa, construir un edificio o tener un hijo. Y digamos que la paciencia no está muy de moda, no es muy “trendy” estos días. Lo que más se valora o se promociona por todos lados es lo rápido, lo que me da resultados instantáneos, el YA.

Vivir un día a la vez, es una manera de darnos cuenta que no es necesario cambiar todo de un día para otro, es demasiado abrumador sólo pensarlo y sería agotador. Lo importante es poder ir haciendo pequeñas cosas día a día, a veces son cosas tan ínfimas pero que sumadas y sin uno darse cuenta, se convierten en grandes triunfos personales.

Les deseo un lindo y tranquilo fin de semana, besos, Caro.

p.d. Por si a alguien le interesa el proyecto #the100dayproject es creado anualmente por Elle Luna, una artista increíble. Si quieren seguir mi feed de este proyecto pueden verlo aquí bajo el nombre #100daysofhelga

Cuando sea grande quiero ser feliz

cuandoseagrandeEs muy común que los adultos cuando crecemos nos olvidamos que fuimos niños. O sea, sabemos que eventualmente nacimos y tuvimos una infancia, tenemos recuerdos de esas vivencias, pero muchas características propias de los niños como la espontaneidad, la capacidad de juego, de diversión, la frescura las vamos perdiendo en el camino de convertirnos en adultos. Vamos adquiriendo, viendo, copiando los modelos y patrones que tenemos a nuestro alrededor, en primera instancia en nuestro núcleo familiar, en el colegio y vamos tomando cosas de nuestro entorno y de la sociedad en la que nos tocó crecer.

Un proceso natural de crecimiento que es necesario para seguir evolucionando y poder enfrentarnos al mundo, pero que también conlleva a dejar ciertas características propias de la infancia que son necesarias para vivir una vida feliz.

Le podemos preguntar a cualquier niño para verificar, pero la realidad es que cuando somos chicos no soñamos con vidas super complejas, calendarios llenos de cosas, con estar atascados en el tráfico, trabajar de traje y corbata o usar tacos incómodos. De chicos queremos ser astronautas, cantantes, artistas. No vemos límites, no hay obstáculos, todo es posible. Somos seres llenos de posibilidades sin pensamientos negativos límitantes y todavía no tenemos tanto MIEDO de todo.

Como dice Marianne Williamson:

” El amor es con lo que nacemos. El miedo es lo que aprendemos. El viaje espiritual es el des-aprendizaje del miedo y los prejuicios y la aceptación del amor de nuevo en nuestros corazones. El amor es la realidad esencial y nuestro propósito en la tierra. Ser conscientes de ello, experimentar el amor en nosotros mismos y los demás, es el sentido de la vida. El significado no reside en las cosas. El significado reside en nosotros mismos”.

La idea no es convertirnos en “Peter panes” o niños para siempre, sino que recordemos que hay ciertas cosas que son naturales de los niños que podemos seguir alimentando aún siendo adultos. Alimentar la simpleza, escuchar el corazón, estar presentes, disfrutar un momento como si eso fuese lo único que importara, ser inocentes, espontáneos, frescos.

Es por eso que cuando vemos a un niño sentimos esa alegría, esa ternura instantánea que nos hace recordar esa esencia, esa energía que aunque la hayamos olvidado es parte de nosotros en algún rincón de nuestro ser. Conectarse con eso siendo adulto es poderoso, nos puede hacer ver las cosas de otra manera y re-aprender a vivir nuestra vida desde un lugar mucho más sano, más simple y capaz nos haga no querer tanto SER alguien o TENER cosas, sino SER felices de verdad.

Linda semana! Besos, Caro

¿Para vos, qué significa ser exitoso? Parte I

sobre-ser-exitosoNo es un novedad que vivimos en un mundo cada vez más exigente, que premia el éxito. De hecho muchos de nosotros nos criamos aprendiendo que lo que hay que hacer en la vida es alcanzar el éxito. Lo vemos en la televisión una y otra vez, lo leemos en las revistas una y otra vez, lo experimentamos en la escuela, en el liceo, en la Universidad. Y hemos crecido con la mentalidad de que “tener una vida exitosa” es importante para alcanzar la felicidad. Damos por sentado que ser exitoso es uno de los caminos para ser felices. Si uno no es exitoso, es un perdedor, punto.

Pero  ¿qué es realmente el éxito?, ¿qué significa ser exitoso o tener éxito? Cuando alguien habla de éxito se refiere a alcanzar algo con resultados positivos, es sinónimo que algo se hizo bien, se logró. Y a nivel social, es alcanzar los resultados positivos según los estándares aceptados y valorados por la sociedad. Ejemplos de tener éxito en las sociedades occidentales modernas es: tener un buen trabajo, ser reconocido socialmente, ser popular, ocupar puestos de poder, ser famoso o salir en medios de comunicación masiva, tener mucho dinero, tener una buena casa, haber estudiado en centros de educación reconocidos, ser flaco, estar a la moda o “ser cool”. Estas son algunas de las cosas que definen a las personas exitosas en nuestra era.

Podríamos decir que en el tiempo que nos tocó vivir, el éxito está dado por todas las cosas que podemos conseguir o alcanzar en esta vida. Todas cosas que se encuentran fuera de nosotros, que son externas al individuo, cosas que naturalmente no poseemos o tenemos. Entendido desde ese punto de vista, el éxito marca una carencia en nuestras vidas, es algo que no tenemos pero que NECESITAMOS tener para alcanzar la felicidad. Como nos concebimos carentes o por lo menos eso es lo que creemos ser, hacemos miles de cosas para llenar ese vacío. Muchas veces esa búsqueda nos hace hacer cosas que no queremos, tomar decisiones que ni siquiera sabemos si queremos tomar, ser personas que no queremos ser y construir vidas que se alejan de las cosas que realmente valoramos, pero todo por amor al ÉXITO que promete ser nuestro mejor amigo al final del camino.

Última escena de la película “About Time”, sobre el verdadero éxito en la vida. – En Inglés –

Entonces un día lo conseguimos, alcanzamos el tan preciado éxito, conseguimos “EL” trabajo que todo el mundo moriría por tener, o conseguimos tener “ESA” casa de programa de televisión, “ALCANZAMOS” tener el cuerpo de la modelo de revista, o encontramos ese príncipe azul sacado de cualquier película romántica. Y nos sentimos tan felices, tan eufóricos, tan llenos que decimos era verdad, esto del éxito tiene sentido. Pero algo curioso pasa después de un tiempo, la euforia tiende a desaparecer, esa “felicidad” se desvanece así como vino e increíblemente volvemos a sentirnos carentes, con esa sensación de que algo nos falta y de repente estamos vacíos de nuevo. Nos ponemos en situación de alerta y tratamos de alivianar este nuevo estado como podemos, como dicen en mi país “la vamos llevando”. Y de repente nuestra mente tiene una nueva gran idea para volver a sentirnos “en la cresta de la ola”. Necesitamos encontrar un nuevo objetivo de éxito, eso que quizás nos haga sentirnos como al principio.

Y este ciclo se repite una y otra vez, la cantidad de veces que queramos o necesitemos para aprender que el verdadero éxito ya habita en nosotros. Somos ese éxito porque estamos vivos, no necesitamos salir a buscar nada, porque tenemos TODO en nuestro interior para ser felices, desde el momento que decidimos llegar a esta vida. Quizás el ejercicio sea volver a recordar que toda la magia, toda la felicidad, todo el amor, todo lo que buscamos afuera, está enterrado en nuestros corazones, como un tesoro escondido en el único lugar que no se nos ocurre buscar. Y detrás de nuestras heridas, de nuestros más profundos dolores y traumas, nos espera el mejor regalo del mundo, nos espera el encuentro con nuestra propia esencia. Y es nuestra tarea reclamarlo.

Se que esta idea puede sonar poco emocionante en un primer momento y hasta difícil de creer. A mi me pareció ridícula al principio, sin sentido. No junta puntos en ninguna tarjeta, ni vale por un auto cero Km, no incluye nada tan meritorio como para poner en un curriculum vitae o nada tan cool para compartir en las redes sociales. No, seguro que no; porque no se mide de esa manera. No se mide de ninguna manera, sólo se puede SENTIR cuando estamos preparados para hacerlo. Y todo el éxito que alguna vez anhelamos y que pensamos nos podría llenar, deja de importarnos, porque nos sentimos tan vivos, tan nosotros, que no hay nada fuera que nos de esa inmensa felicidad de volver a sentir de verdad, de volver a conectar con nuestro verdadero ser.

Les deseo que tengan una semana repleta de momentos que los llenen y les comparto una de las mejores respuestas que me dieron esta semana, cuando le pregunté a alguien que sentía que era el éxito y me contestó: “llegar al final de cada día sin querer cambiar nada, ese es el verdadero éxito”.  Besos, Caro.

 

Mis libros recomendados de Abril

libros-recomendados-abrilMedio que sin querer desde hace un tiempo he empezado a compartir algunos libros con ustedes, que a medida que voy leyendo me gusta recomendarlos o pasarlos, ya que son lindas fuentes de inspiración. El mes pasado les recomendé 5 libros para agregar a tu lista y antes había escrito sobre 5 libros para leer en la playa o en la nieve.

Hoy les comparto mis recomendados para que puedan elegir para este mes.

TUS ZONAS MÁGICAS del autor Wayne. W Dyer. Este libro me llegó de regalo, una linda sorpresa y aunque todavía lo estoy leyendo quería compartirlo porque vale la cada página. Si te gustan los temas relacionados a la expansión de la consciencia, el amor y el desarrollo personal desde el conocerte, respetarte, este es un libro que vas a disfrutar. Wayne Dyer hacé hincapié una y otra vez en devolverle al ser un humano la responsabilidad de su vida, el re empoderamiento de cada uno de nosotros y conscientizar sobre el infinito poder que tenemos y como utilizarlo para alcanzar las cosas que queremos, seguir nuestros sueños y construir una vida hermosa basada en el amor y el autoconocimiento interior.

Del mismo autor, les comparto EL PODER DE LA INTENCIÓN o en su título original THE POWER OF INTENTION. Este libro trata sobre responsabilizarnos de nuestra vida, sigue la misma línea que toda la literatura de W. Dyer, pero más enfocado a la intención que le ponemos a cada acto de nuestras vidas. Y como este poder puede atraer ABUNDANCIA, atraer lo que realmente nos propongamos en los diferentes ámbitos de nuestra vida. La intención para Dyer es un poder inexplorado para la mayoría de los hombres, pero que si se trabaja y se canaliza, es “la herramienta” para construir, para atraer lo que queramos a nuestra vida.

El tercer libro que les recomiendo, llegue a él casi de casualidad (aunque sé que no fue porque sí). Empecé a leer sobre la curación a consciencia y me llegó este libro que me atrapo completamente. Se titula TODO SE PUEDE CURAR de Martin Brofman. Un libro que por momentos se vuelve bastante técnico en la explicación del funcionamiento de la energía. Trasmite el mensaje de que todos somos seres con la capacidad de sanar, de curar cualquier cosa. Explica que nuestra naturaleza es estar en equilibrio y que aunque muchos de nosotros no sepamos como volver al equilibrio cuando lo perdemos, ese poder esta latente en cada uno de nosotros y puede ser recordado. Un lindo libro para conocernos más.

Como siempre repito en cada uno de estos posts, si tienen libros para recomendar o compartir pueden escribirme a theninaproject@gmail.com o dejar sus recomendados en los comentarios, les prometo que tomo nota.

Que tengan un lindo fin de semana con mucha lectura, nos vemos el próximo martes.

Caro.

Vivir el presente, vivir el regalo

vivir el presente

Existen libros, conferencias, más libros y millones de artículos sobre el arte de estar presente. El mundo entero habla de “vivir el presente”, “vivir el hoy” parecería que se puso de moda. Grandes masas de personas consumen técnicas de meditación de todo tipo, color y tamaño, clases de yoga, pilates, respiración para conectar con el momento presente. Pero seguimos una y otra vez corriendo para tener el control de nuestro presente y futuro. Nos cuesta mucho entender el significado de PRESENTE, verlo como dice su propio nombre: un REGALO y como cualquier regalo que a uno le hacen hay que abrirlo y disfrutarlo.

Parecería paradójico que las cosas más simples son las que más nos cuestan, son cosas que quizás de pequeños nos salían más naturales y a medida que fuimos creciendo fuimos perdiendo esa frescura de vivir el momento, de estar presentes. Y en esa pérdida de presencia, nos empezamos a preocupar por el futuro o a complicar nuestro presente con los miedos del pasado. Al olvidarnos de estar aquí y ahora, mezclamos todo, nos entreveramos y esa manera de vivir desde la mente nos aleja de nuestro corazón.

Es muy humano querer tener el control de TODO. Queremos tener el control de lo que nos va a pasar, como nos va a pasar, en el momento que nos quede bien que nos pase. Entonces la mente arma, desarma, nos altera porque no lo estamos consiguiendo, cuando lo estamos consiguiendo nos vuelve a alterar por que lo podemos perder, es un AGOTE. O sea, muy lejos del concepto de estar presentes, de disfrutar lo que tenemos, de estar hoy aquí y ahora.

Imagínense querer controlar el clima. Imagínense por un segundo a cualquiera de sus amigos o conocidos diciendo tranquilo si yo ya dije que “hoy tiene que salir el sol” y “mañana tiene que nevar”. Seguramente lo mirarían como un loco, porque no hay forma de controlar el clima, ni siendo el mejor meteorólogo, ni siendo nadie. Con la vida es igual, cada vez que caemos en el papel de tengo todo bajo control, ya seguí el paso 1, 2 y 3 así que no hay manera que me pase nada, algo pasa. Entonces esos días que queremos que salga el sol y en realidad llueve, nos malhumoramos, nos enojamos con todo, el mundo exterior tiene TODA la culpa. Y ese “mundo exterior” toma la forma que tengamos ganas ese día: nuestra pareja, el trabajo, la familia, el gobierno, el presidente de turno, el país donde vivimos y hasta el más inocente clima, si así de malos nos ponemos. En conclusión nos invade el malestar, la incomodidad y hasta a veces la angustia. Cómo se atreve el clima a contradecirnos.

Ahora, cuando somos un poco más humildes y nos damos cuenta que si llueve o sale el sol, en realidad es lo mismo, no le damos una etiqueta mental de “la lluvia no me gusta”o “que esté soleado es mejor”, nos damos la posibilidad de disfrutar de ambas no controlándolas, sólo estando presente. PRESENCIANDO eso que está pasando, disfrutando el regalo. Creer que se puede controlar la vida es lo mismo que creer que se puede controlar el clima y que yo sepa nadie lo ha logrado. Así que la propuesta es sacar el paraguas o las botas de lluvia o ponerse los lentes de sol y tratar de pasarla bien de las dos maneras.

Me pueden decir que suena muy fácil  y yo les puedo decir que sé lo difícil que es llevarlo a la práctica. Quizás haciendo cambios de a poco, aunque sean pequeños momentos en que paremos ese “meteorólogo loco controlador” que todo lo sabe y todo lo tiene calculado, desde ahí vamos a ir ganando terreno en el disfrute, en el estar presente. Es un trabajo paso a paso, metro a metro, yarda a yarda, pero como dijo J. C. Lewis, paso a paso uno llega lejos…

Que tengan un fin de semana increíble, lleno de siestas y disfrute! besos, Caro.

Dime que haces con tu día y te diré quien eres

eltiempoEl otro día me tomé un día libre para mi cumpleaños. Este año me regalé un día sin trabajar y aunque al principio no les voy a negar que lo dudé (pensé que quizás era mejor guardarlo y tomármelo cuando me fuera de vacaciones) finalmente terminé disfrutándolo. En ese día libre, lleno de tiempo para mí me di cuenta de que a veces no soy consciente como invierto mi tiempo, como gasto mis horas. Cada día el universo nos deposita en nuestra “cuenta de vida” 24 horas. Sería como ir a un cajero y todos los días tener 24 horas cash para gastar. Pero muchas veces no somos conscientes que hacemos con ese “cash”.

Hay parte de ese tiempo, que de lunes a viernes sabemos que sí o sí tenemos que gastar en dormir (8 horas), en estudiar o trabajar (8 horas) así que la cuenta bancaria VIDA va bajando hora a hora. En el mundo occidental, con las rutinas laborales de 8 horas nos quedan en promedio más o menos 8 horas libres diarias para invertirlas en lo que queramos. Pero muchas veces sin darnos cuenta, “gastamos” horas de ese cash en cosas que no disfrutamos, en cosas que hacemos cómo robots mecánicos que no nos llevan a nada.

Uno de los males de las actuales sociedades modernas es el famoso “no tengo tiempo”, el “ando corriendo” y la frase de cabecera “estoy estresado”. Cómo si ese cash no nos diese para todo lo que tenemos que hacer, vivimos corriendo atrás de agendas sobre cargadas de cosas y compromisos. ¿Cuándo nos convertimos en esta especie tan estresada que corre por todo?

tudía

Hacer tiempo para uno mismo, guardar parte de ese “cash” para invertirlo en nosotros, en lo que disfrutamos debería ser una de nuestras prioridades. Es verdad que hay que invertir tiempo en ciertas actividades, pero es igual de importante invertirlo en nosotros, en esas cosas que nos llenan el corazón. Después de hacerlo nos damos cuenta que deberíamos hacerlo más seguido. Puede ser esa caminata que estás postergando porque no tenés tiempo, esa cita contigo mismo en el museo que más te gusta, esa hora de deporte para vos, ese café contigo mismo en el nuevo lugarcito de la esquina, esa media hora de meditación que dejaste de hacer porque no tenés ni un segundo libre y la lista sigue con lo que más disfrutes hacer… pintura, zumba, yoga, golf, fútbol, leer o simplemente estar con UNO sin hacer nada. Nada.

Cultivar tiempo para uno es una forma de quererse, de mimarse, de cuidarse, de darse ese espacio tan necesario en este loco mundo que gira sin parar.

Al final de cuentas somos la suma de lo que hacemos, minuto a minuto, hora a hora, día a día. Si podemos ver esto, podemos empezar a hacer cosas que nos acerquen a lo que queremos SER, a cómo nos queremos SENTIR. Y seguir cumpliendo con nuestras obligaciones de una manera más apacible, más amorosa. Comencé este artículo con la frase “Dime que haces con tu día y te diré quien eres” y para cerrar agregaría “Observa que haces con ella, cambia y ajusta  lo que consideres necesario y comienza a invertir tu tiempo en construir lo que quieras ser”.

Cariños desde la tierra de la casi Primavera, Carolina.

Sobre cumplir años y los cambios de planes…

planesMarzo es el mes de mi cumpleaños y aunque admito que desde hace unos años empecé a disfrutar cumplir años no siempre fue así. Cumplir años nos recuerda el paso del  tiempo, nos recuerda que estamos creciendo y que nos estamos “volviendo grandes”. Cuando somos chicos  y a medida que vamos creciendo nos encargamos de hacer planes, de “planificar toda nuestra vida”. Decimos: “Cuando sea grande quiero hacer esto”, “trabajar acá o allá”, “quiero vivir en tal o cual lugar”. Pero a veces la vida nos tiene preparados otras cosas, “otros planes” que quizás sean hasta mejores que los planes que teníamos en nuestras cabezas. Pero nuestras mentes controladoras, se enojan, se resisten a “cambiar de planes”.

Flexibilizarse a nuevos planes es parte de aprender a fluir, a ir con la vida y no ser nosotros mismos los que llevan la vida a cuestas, como mochilas cargadas. Crecimos creyendo que “nos tenemos que hacer cargo de todo”; el TENER que hacer un montón de cosas y completar listas de tareas eternas son cosas de nuestra mente. Sí hay que HACER cosas, pero a la vez hay que aprender a SOLTAR otras cosas y dejar que la vida se encargue. Fluir debe ser de las cosas más difíciles que me ha tocado aprender y no es algo superado sino que es un proceso constante de aprendizaje (todos los días). Pero es la única manera, porque la vida es puro movimiento, es ondular y si no aprendemos “el arte de fluir” se vuelve algo cuesta arriba, créanme.

A veces queremos tantas cosas que se materialicen en nuestras vidas, cosas externas y no nos damos cuenta que antes de alcanzar cosas más grandiosas hay que aprender las cosas más básicas, las cosas más simples. Como Aprender a disfrutar lo que YA tenemos, aprender a ESTAR presentes, aprender a FLUIR con los que nos toca vivir, DEJAR de pelearse con los cambios de planes. Es íncreible como cosas tan simples cuestan tanto… pero estoy convencida que si uno está dispuesto y abierto a aprender, se puede lograr (no se den por vencidos, no me doy por vencida).

Si nos relajamos, si dejamos por un momento de auto agobiarnos con pensamientos de todo tipo, si nos dejaramos SER, nos daríamos cuenta que todo es más sencillo, que todo es más simple. Está en cada uno de nosotros el darnos cuenta, tomar consciencia y empezar a ser LIBRES.

Este artículo se los comparto desde mis propias dificultades para alcanzar estas cosas, desde esos momentos que personalmente me cuesta creer o entregarme a confiar en la vida, pero son desde esos momentos díficiles de los que me nace la certeza que lo que comparto con ustedes es el único y real camino. No se trata de no tener planes, se trata de ser lo suficientemente flexibles para entregarnos al cambio y no enojarnos con la vida. Como dice alguien que quiero mucho el camino “es por ahí…”

Feliz jueves para todos!

Caro