Arquitectos de nuestra propia vida

arquitectosEsta semana quería compartir con ustedes algo que ya he compartido en otros posts, sobre el poder que tenemos de creación de nuestra propia vida.  Ponernos en contacto con ese conocimiento es recordar que somos libres y que muchas de las cosas que creemos no podemos hacer, son simplemente barreras personales, paredes de miedo, de inseguridad, de heridas personales que cuando se enfrentan y son tratadas con amor, vemos la inmensidad, la capacidad que tenemos para crear la vida que queremos.

Es que estamos como dormidos, olvidados de esos superpoderes y creemos que las cosas se van dando porque sí. La realidad es que somos Arquitectos de nuestra propia vida, podemos tener y alcanzar las cosas que nos propongamos. Y esto como cualquier edificio no se hace de un día para el otro, hay que tener paciencia, tener un plano, una idea de lo que queremos hacer, poner ladrillo a ladrillo y cuando estemos preparados nuestros más profundos sueños se podrán cumplir.

Lo importante es ser lo suficientemente humilde para respetar los tiempos del universo, para aprender las cosas que tenemos que aprender en el camino, porque si de una cosa estoy segura, es que las cosas no llegan hasta que no estemos preparados. Hasta que no seamos lo suficientemente fuertes para poder afrontar esos nuevos desafíos.

Recordar que somos nosotros los arquitectos de nuestra vida, nos devuelve el poder. Nos saca del papel de víctimas, de la queja constante que es muy común. Nos da la posibilidad de cambiar la realidad. Porque como arquitectos tenemos la posibilidad de construir la vida que queremos.

Ese es mi mensaje para esta semana, no se pongan tristes si no tienen lo que quieren (agradezcamos esta hermosa vida) y no pierdan la fe. Amen cada uno de sus días, vivan cada día como especial, encuentren la magia en el presente. Y armen su plano, busquen sus ladrillos y construyan el camino que los lleve paso a paso hacia donde quieren ir…

Besos desde DC,

Caro.

 

No lo des por sentado…

nolodesporsentadoNo sé si conocen la expresión “DAR POR SENTADO” pero para quienes no estén familiarizados con ésta expresión, dar por sentado significa algo así como asumir o suponer algo.

Muchos de nosotros (si no el 90% de las personas) estamos acostumbrados a dar por sentado, a asumir que muchas cosas que parecen regulares, porque se repiten día a día las tendremos para siempre. Por ejemplo damos por sentado que mañana nos vamos a levantar, vamos a ir a trabajar, comeremos o haremos tal o cual cosa. Como que tenemos una especie de acostumbramiento de nuestra propia vida. Pensamos que las cosas cotidianas que nos pasan se van a dar siempre, de manera automática. Cuando en realidad hemos perdido el foco y nos hemos olvidado que cada uno de los días que pasan en nuestra vida son ÚNICOS y más que una repetición, serían como una colección de pequeños milagros sumados que se nos dan día a día para que evolucionemos y nos transformemos en las mejores versiones de nosotros mismos.

Hacé una semana me enteré que una persona con la que había trabajado en el pasado, había fallecido fulminantemente. Y aunque hacía mucho tiempo que no la veía y sólo sabía de ella por Facebook, no podía creer la noticia… Tenemos tan automatizado el proceso de dar por sentada la vida, que para mi fue como un llamado a la realidad, una especie de recordatorio con el título: ¨No des por sentada tu vida, agradece cada vez que tengas oportunidad, porque levantarnos todos los días es un milagro y cada latido de tu corazón es un regalo del universo¨.

Con esto no quiero que me malentiendan y entiendo perfectamente que como humanos generemos estos mecanismos de automatización para ordenar nuestras vidas. No quiero sonar dramática y decir que tenemos que vivir como si nos fuéramos a morir mañana. Pero lo que realmente siento es que deberíamos de dejar de hacernos tanto problema por todo. No sólo como individuos en nuestros micromundos sino como habitantes de este planeta donde todo parecería por momentos llevarnos a conflictos innecesarios que no hacen más que dividirnos. Deberíamos de levantarnos todos los días a HONRAR LA VIDA, a disfrutar el regalo que nos dieron, porque ninguno de nosotros tiene comprada la eternidad. La vida no fue hecha para estresarnos, para preocuparnos, esas son todas cosas de nuestra mente.

Es verdad que la vida nos pone pruebas y hay momentos que recordar parar, recordar conectarse con lo real, puede sonar loco en este mundo tan entretenido por otras cosas.  La vida es lo que hacemos HOY con ella, no mañana. La vida es un regalo, sólo que lo olvidamos y el problema es que ese olvido es diario. Vivimos corriendo, comprando, trabajando, yendo, viniendo. No son las cosas que hacemos, es desde donde estamos conectando, si desde la mente o desde el corazón.

Para el 2017 les deseo que no den nada por sentado, no den su vida por sentada, no actuemos en base a suposiciones y busquemos conectar con lo simple, lo verdadero, con el corazón. Decidamos vivir conscientemente hoy, honrando el día de hoy, no importa si no hay nada grandioso en tu día, las cosas más simples pueden ser las más sagradas. No importa si lo pasaste en la oficina, o si fuiste a la playa, o si llovió, o salió el sol. Disfrutá, reíte, compartí, alegrate, hacé una llamada que te llene el corazón, hacé 15 minutos algo que realmente te haga sentir vivo, y por sobre todas las cosas sé FELIZ en tu interior.

Este post es en honor a Divi, que me hizo arrancar el año recordando que no hay que dar todo por sentado y que en donde esté, estará haciendo reír a quien se le cruce. Y este post es también para todos los que nos quedamos y que todavía podemos seguir levantándonos y viviendo esta hermosa vida 🙏. Que tengan una hermosa semana.

Caro.

p.d Les dejo de regalo ese pedacito de una hermosa película que siempre recomiendo “About time” que si tienen la oportunidad de verla vale la pena y resume en 3 minutos lo que quise transmitir en este post (está en inglés, no la encontré con subtítulos) pero les dejo acá unas lindas líneas de la película:

…”cada día cada uno de nosotros estamos viajando a través del tiempo juntos, y todo lo que podemos hacer, es hacer lo mejor que nos salga, para honrar este singular e increíble tiempo que llamamos vida…¨

Mi palabra 2017 #onelittleword

crear

Elegir una palabra que me acompañe durante el año y que marque la intención que quiero seguir, se ha convertido creo yo en mi única tradición que he mantenido a lo largo de los años. La comencé en el año 2013, cuando me crucé de casualidad con un post de una de mis blogueras favoritas dónde explicaba el ejercicio de elegir una palabra que defina lo que uno quiere alcanzar o lograr y que sirva de recordatorio a lo largo del año. Tenemos 365 días para construir, cambiar, trabajar en nosotros, en nuestras vidas. Y muchas veces uno se puede perder en esa cantidad de días y olvidar el propósito, el objetivo final de porque estamos haciendo las cosas que estamos haciendo. Este ejercicio sirve de recordatorio, a lo largo del año, para no perder el foco, recordar hacia donde queremos ir  y conectarnos con esa intención.

Las palabras tienen poder, aunque no lo recordemos, tienen una fuerza y si la elegimos con intención el universo está atento, para ayudarnos, para colaborar con nosotros.

crear1

La palabra que elijo para que me acompañe este año es CREAR. Crear es una palabra que reúne toda la energía que quiero manifestar en el 2017. Crear la vida que quiero, sentar las bases y trabajar en pro de lo que pide mi esencia, desde el corazón. En realidad todos somos creadores aunque no estemos tan conscientes de ello. Cada pensamiento, cada elección crea nuestra realidad. Ser consciente de esto nos vuelve más responsables, más comprometidos con nuestra propia existencia y aunque al principio pueda darnos miedo, es lo más liberador del mundo saber que somos co-creadores de nuestra vida y del mundo.

Si les divierte esta pequeña tradición, pueden leer aquí un poco más del movimiento #onelittleword, pero la realidad es que no existen reglas para esto. Mi consejo sería que se conecten con su intuición, que escuchen su corazón y conecten con lo que quieren vivir y la palabra aparecerá por arte de magia. Les deseo que tengan un 2017 lleno de amor y de corazón que todos sus sueños más profundos los puedan comenzar a construir…¡Feliz año nuevo!

Con cariño desde el norte, Nina.

p.d: Mis palabras año a año: 2013, 2014, 2015 y 2016.

El poder de los abrazos

abrazos

No se si les pasa, pero a medida que crezco encuentro poderes mágicos en las cosas más simples y de todos los días. Puede sonar súper cursi pero lo siento así.  El abrazo, es como de las primeras demostraciones de amor que aprendemos, mucho antes que a decir te quiero, mucho antes que caminar o comer aprendemos a ABRAZAR. El abrazo une y aunque en algunas culturas no sea tan común y aunque algunas personas les cueste más, para mi es como un lindo ritual para practicar todos los días. Es como una recarga de energía que lo deja a uno animado, con ganas.

Si estas triste te reconforta, uno se siente más animado y sostenido. Si estas feliz también te recarga y a veces es como que después uno se siente más feliz todavía. Por eso los niños los piden todo el tiempo, por eso los dan gratis porque todavía no se olvidaron del super poder que tienen.

No importa si estás sólo o en pareja. Para experimentar un lindo abrazo lo único necesario es proponérselo. Puede ser de un amigo, de tu hermano, de un primo, de tu abuela o abuelo, de un sobrino, de tu novia, de tu novio, pero hay algo que si es verdad, que si es de alguien que queremos mucho, la recarga es inmensa y se siente en el ♥.

Que tengan una linda semana recargada! besos desde Uruguay :)

Caro.

Somos lo que vinimos a ser

somos

Cuando lo que pensamos, lo que sentimos, lo que hacemos, lo que comemos y lo que decimos se alinean y somos coherentes con nuestros actos, SOMOS LO QUE VINIMOS A SER, conectamos con nuestra ESENCIA… Y ahí, faa ahí nos acordamos que somos I N F I N I T O S.

Feliz martes, Caro.

Mi nuevo mantra: “No tengo miedo, yo nací para hacer esto” #juanadearco

notengomiedo

Muchas veces queremos hacer cosas, soñamos con cambiar nuestras vidas o tenemos ideas increíbles pero las dejamos a un lado o simplemente consideramos que son imposibles debido al miedo que nos da afrontarlas o llevarlas a cabo. El miedo como una energía o fuerza que tiene miles de trajes y formas, se presenta una y otra vez en nuestra vida y aunque muchas veces tener miedo puede servir como una alerta a una determinada situación, muchas veces nos paraliza y dejamos de hacer por miedo a. Esa voz que susurra bajito casi imperceptible o que por momentos grita, muchas veces es responsable de que no alcancemos nuestro máximo potencial. No por falta de capacidad, no por falta de herramientas, sino por falta de confianza en nosotros mismos. Sentir miedo es humano, pero aprender a tratarlo y trasmutarlo es divino. Porque estoy convencida de que si se nos presenta en cualquier forma, está ahí para que lo trabajemos. Como alguien me dijo alguna vez: si te da miedo es por ahí, debemos ir en esa dirección y está muy ligado a lo que escribí el otro día sobre las zonas de confort como zonas de continua expansión.

Mis mayores crecimientos personales en esta vida nacieron de zonas de miedo, de momentos de pánico, de duda, de ¿que pasa si renuncio? ¿cómo sigue mi vida si me separo? ¿que voy a hacer si me mudo de país? ¿enamorarme de nuevo y si sufro? ¿y que pasa si no encuentro trabajo?  ¿me tomaré tres meses para mi? ¿y la plata? Miedo, miedo y más miedo. El miedo tiene la capacidad de aparecer en cualquier forma, en los momentos que menos lo necesitamos, pero si sabemos detectarlo a tiempo es posible que no maneje nuestras vidas. Y de esa manera podemos ser libres, podemos elegir no desde el miedo sino desde el amor.

Una vez me crucé con un audio muy lindo de Pilar Sordo (si quieren escucharlo les dejo el link aquí) que explicaba que “el amor por definición es ausencia de miedo absoluto” y la verdad que esta frase me quedo grabada a fuego. Porque para mi la antítesis del amor era el odio, pero desde que me llego ese mensaje, pude darme cuenta que en realidad no era el odio lo que me impedía ser feliz, sino el miedo.

Entiendo que trabajar los miedos es un camino propio y muy personal, pero hoy quería compartir con ustedes que los miedos están ahí para que avancemos y que es posible salir victorioso. Darse el lugar para sentirlos, dejarlos ser, sin luchar y seguir adelante más allá de esos sentimientos, de esos pensamientos de miedo. Creo que la única manera de no quedarnos congelados por esta energía es mantenernos en movimiento, haciendo, aunque nos aterre, hay que hacer, hay que confiar y mirar hacia adelante porque si el universo nos puso ese desafío delante es porque estamos preparados para la tarea.

Que tengan un lindo fin de semana de menos miedo y más amor! :) Besos, Caro.

Las zonas de confort como zonas de continua expansión

zona de confort

Esta muy de moda hoy día escuchar hablar sobre nuestra zona de confort y lo importante que es atrevernos a salir de ella. De hecho soy la primer persona en alentar a la gente a salir, en alentarme a mi misma a cruzar esos límites creados por la comodidad, pero es real que al principio ese proceso es incómodo, raro y uno se siente un poco perdido.

Nadie quiere pasarla mal, sentirse perdido, pero al abrir la puerta hacia lo nuevo es natural sentirnos así al principio. Salir de nuestras zonas de comodidad siempre es un gran ejercicio de crecimiento, no importa si cuando salimos tenemos grandes o pequeñas expectativas, no importa si se cumplen o no al pie de la letra, uno luego de exponerse a un nuevo desafío, ya no será la misma persona. Porque habremos agrandado nuestra antigua zona de confort con esa nueva experiencia o vivencia.

No se crean que se necesitan grandes desafíos para trabajar el salir de la zona de confort, de hecho inconscientemente nos vemos expuestos a situaciones de la vida diaria que hacen tengamos que tomar decisiones que ejercitan la salida. Porque es la manera que tenemos de evolucionar, de crecer como seres humanos.

Subirte a ese avión que tanto miedo te da, presentar tu trabajo en el idioma que no estás tan seguro, animarte a tomar ese trabajo que no te crees tan capaz, dejar ir una relación, empezar una nueva, mudarte, animarte a cambiar, dedicarte a lo que te gusta de verdad o empezar a cuidar tu dieta son algunos de los ejemplos y podría seguir hasta el infinito.

El acto de estar vivo es estar en movimiento, porque la vida aunque pensemos que es una repetición de acciones, la realidad es que no es así. No hay un segundo igual al siguiente o al que paso recién. Es un fluir constante, es cambio permanente y si nosotros acompañamos ese cambio y “nadamos” con ese fluir nos convertimos en seres flexibles. Nuestras zonas de confort dejan de ser algo estático sino que se convierten en continuas zonas en expansión y desde esta perspectiva cuando nos exponemos al cambio, no se nos hace raro y la incomodidad dura cada vez menos.

La gran tarea que tendremos que afrontar es perder el miedo que genera este movimiento continuo, porque desde muy chicos nos enseñan lo opuesto. Nos enseñan a estar en control, a buscar la seguridad en todo. Y trabajar el miedo que tenemos a la libertad. Podemos anhelar muy profundamente ser libres, salir de nuestras zonas de confort y querer cumplir nuestros sueños, pero la realidad es que sin darnos cuenta muchas veces nuestras rígidas estructuras mentales de “como debe ser la vida” pueden llegar a ser un obstáculo para ser libres, para salir de lo cómodo y conocido.

Les deseo una semana llena de lindos desafíos y de mucha expansión. Cariños desde el soleado DC,

Caro :)

100 días de algo…

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Siempre estuve tentada de unirme a algún proyecto de 100 días haciendo algo, pero nunca me podía decidir que hacer y debo de reconocer que había una parte mía que le daba miedo el desafío. Esa voz interna que hace que nos perdamos de cosas maravillosas que se llama Sr. Miedo, me susurraba: ¿ y si no podes cumplirlo? ¿y si te aburrís en el medio? ¿y si te quedas sin ideas?. Como todo en la vida, pueden pasar mil cosas en el medio, pero si uno no empieza a hacer, las chances de quedarse congelado en el mismo lugar son altas. Así que mande pasear al señor miedo y me anote en mi primer proyecto de 100 días de dibujos o en inglés #the100dayproject organizado por Elle Luna. Elegí a mi personaje favorito: Helga y me propuse dibujar #100díasdeHelga con frases o quotes que me inspiraran durante 100 días.

100 días puede sonar un montón, de hecho el proyecto comenzó en Abril y tenía fecha de finalización para finales de Julio (emoticon de pánico). Pero si hay algo que aprendí con este proyecto es que para desarrollar ideas, generar contenido o armar un cuerpo de trabajo se necesitan: PACIENCIA y TIEMPO. Las cosas no pasan de la noche a la mañana y todos los aspectos de nuestras vidas incluyen PROCESOS. Todo es un proceso y llegue a la conclusión que comprometerse a hacer 100 días algo, es apreciar el poder de los procesos. Tolkien la tenía clarísima y escribió una frase que me encanta que dice “Little by little one travels far” que sería “Paso a paso uno llega lejos” y creanme es tal cual.

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Tendemos a olvidarnos que todo es un proceso y la sociedad actual tiende a reafirmar conceptos irreales, de todo YA, AHORA, EN ESTE INSTANTE. Y la realidad es que todo conlleva un proceso aunque seas consciente de ello o no. Durante mi proceso de #100daysproject tuve días de todos los colores. Días increíbles, que no paraba de dibujar con ideas que me venían a borbotones y también de los otros, de los que no sabía ni que dibujar y la hoja en blanco era un desierto seco, que con sólo mirarla me daba pánico. Pero si uno persiste y no se deja vencer por esos otros días, se llega a buen puerto. La idea llega, el concepto aparece en el HACER.

Hoy quería compartir con ustedes lo importante que es comprometerse a hacer algo con uno mismo, recordar que es un lindo ejercicio personal para crecer. Sea un proyecto laboral o de estudio o hasta algún tema personal, no hay que dejar que abrume. Hay que ponerle límites a la mente o al “Sr. Miedo” que está siempre al servicio, las 24 hs. y tratar de acordarse de que ninguna cosa real se consigue de un día para el otro. El truco está en dividir e ir un día a la vez. Esa es la manera de que las cosas se vuelvan más manejables y reales.

Muchos expertos dicen que para cambiar un hábito se necesitan 21 días de corrido, prueben 100 días de algo y después me cuentan…

Lindo martes! Desde el soleado DC.

P.D. Si quieren ver mi proyecto de #100díasdeHelga les dejo el link. Como me divertí tanto ahora comencé uno nuevo proyecto que se llama #100díasdepasteles pueden seguirme o unirse al desafío! Besos :)

Que la vida te sonría

quelavidatesonriaTengo una amiga que cuando está bien o está pasando por un momento de equilibrio en su vida, cuando le preguntas como está, ella siempre dice: -“ando bárbara, es que la vida me sonríe“. Y siempre que la escucho, es como si esa frase me trasmitiera esa alegría que está viviendo. Es por eso que elegí esa frase “Que la vida te sonría” para compartirla hoy con ustedes. Ya que cuando uno logra que la vida le sonría, es cuando encuentra ese estado emocional positivo donde el fluir con la vida se hace algo sencillo y natural. Es ese estado de paz, de plenitud que se llega conectando con el sentir y tomando decisiones desde el corazón.

En realidad la vida nos sonríe todos los días, el problema es que hay días que somos nosotros los que no queremos sonreírle de vuelta. Es nuestra mente, nuestros pensamientos negativos, nuestras preocupaciones humanas, las que no nos permiten apreciar lo que tenemos. Porque no importa cual sea la circunstancia que estamos viviendo, no importa cuan difícil o fácil sea el momento que nos esté tocando vivir, lo que importa es que estamos vivos y que tenemos la posibilidad de hacer cosas y de cambiar nuestra realidad paso a paso si no nos gusta.

Hay tantas cosas para sonreír y que son tan simples que las damos por sentadas. La verdad que si paramos un segundo a observar, si invertimos cinco minutos y salimos de la carrera de la rutina, hay muchas cosas por las que estar agradecidos. Ya he escrito en el pasado sobre ejercitar la gratitud y creo que es uno de los caminos para alcanzar este estado emocional del que estamos hablando.

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Que la vida te sonría no es andar con una sonrisa de oreja a oreja las 24 horas del día o sonreír obligado (como Sheldon), no quiero que se malentienda. Que la vida te sonría, es sentirse cómodo y a gusto con la vida de uno. Estar en coherencia con lo que uno piensa, lo que uno siente y las cosas que hace. Estar en sintonía con el sentir del corazón, que eso se traduce a ser quienes realmente somos. A veces creemos conocernos, creemos saber que queremos ciertas cosas en nuestra vida, pero la realidad es que muchas veces hacemos cosas “porque hay que hacerlas”, “porque es lo que dice la sociedad que se hace” o por que “en mi familia es lo que hay que hacer”. Se que no es un ejercicio fácil cortar con los mandatos sociales o familiares, pero reencontrarnos con nosotros mismos y respetar nuestro verdadero ser es la única manera que tenemos para encontrar la verdadera felicidad. Encontrar ese estado de equilibrio es una responsabilidad de cada uno, un trabajo individual, arduo, pero no imposible.

Al igual que mi amiga, les deseo que cada uno pueda lograr que sus propias vidas “les sonrían”. Les deseo que puedan encontrar ese equilibrio y esa paz. Y aunque este mundo nos recuerde que por momentos puede llegar a ser un lugar hóstil y poco tolerante, re afirmar con nuestras propias existencias que también puede ser un paraíso, sólo depende de cada uno de nosotros.

Linda semana, Caro.

p.d. Copyright “Que la vida te sonría” by Ade y gif animado de aquí.

La magia de experimentar

cuandohelgaeraniñaCuando somos niños, somos seres muy permeables, como mini bob esponjas absorbiendo todo a nuestro alrededor. Llegamos al mundo con una gran habilidad de explorar y aprender. Es por eso que a los niños les gusta probar cosas que realmente nosotros como adultos no se nos ocurrirían. Para ellos no hay límites, la tierra se puede comer, se puede pintar en las paredes, en la ropa, comer en el piso o bailar desnudos. Son experimentadores natos por excelencia.

Pero cuando crecemos nos olvidamos un poco de esto, nos volvemos seres bastantes más miedosos y entonces experimentar es algo que nos saca de nuestras zonas de confort, algo que hay que medir los pro, los contra, hay que tener todo bajo control. Empezamos a tener gustos y nos volcamos a hacer lo mismo una y otra vez. Empezamos a escuchar la misma música, vamos a los mismos lugares, comemos las mismas cosas, hacemos las mismas actividades y estamos con la misma gente. Ojo no está mal si todo lo que haces te encanta. Pero a la larga la vida se vuelve algo monótona, aburrida. Lo mismo pasa con nuestras carreras, nuestros trabajos. Nos acostumbramos tanto, que el hábito se vuelve casi automático.

La manera de mantenernos vivos es EXPERIMENTANDO. Experimentar no tiene por que significar hacer cosas super locas o diferentes. Animarse a experimentar puede ser algo tan chico como probar una nueva receta o ir a un nuevo lugar a comer, inscribirte en un curso de algo que te encante o probar una nueva clase en el gimnasio. Convertirnos en exploradores de nuestras pasiones, buscar cosas que nos gusten y probar.

Cuando sentimos que hay algo que nos interesa, un hobbie, una actividad, podemos intentar escuchar ese interes y buscar la manera de hacer cosas que nos acerquen más a eso. Buscar espacios en el día para experimentar más en esa área.

Experimentar es la manera que tenemos de conocer, de vivenciar nuevas cosas. Es como re conectar con cosas distintas, que nos genera VIDA y nos brinda EXPERIENCIAS. A nivel laboral, mucha gente a veces piensa: “si tuviera tiempo libre o me dieran otra oportunidad sería escritor/a, viajaría por el mundo, sería profesora, político, artista, deportista”. La realidad es que somos capaces de hacer lo que queramos, pero para realmente saber que queremos hacer con nuestra vida necesitamos experimentar. Hacer, hacer y seguir haciendo. Porque tomando acción es cuando nos sentimos vivos. Convertimos ese deseo en realidad y una vez que tenemos la vivencia, podemos elegir y automáticamente aumentamos nuestra zona de confort.

La magia de la experimentación está sub-valorada y la única manera de saber si algo realmente nos gusta es haciendolo. ¿Queres ser escritor? Experimenta como te sentís escribiendo, escribí lo que te venga, anotate en un curso. ¿Queres ser artista? Compra pinturas, proba diferentes técnicas, hacé un curso online. ¿Queres ser político? Acercate a alguna agrupación, lee libros, escribí propuestas. El tema no es enfocarnos en la cantidad de cosas que hay que hacer, la idea es empezar a hacer cosas poco a poco.

Nadie nació sabiendo, ni Dalhí, ni Steve Jobs, ni Mandela ni cualquiera de tus ídolos, la gente que se anima a vivir, a experimentar siempre CRECE. Todos tenemos que recorrer un camino, y hacer cosas. No hay gente tocada por la varita mágica y gente que no. Nosotros somos nuestras propias varitas mágicas.

Les deseo un lindo fin de semana, ¡lleno de experiencias increíbles! besos, Caro